¿Llegarán otra vez arenas del Sahara al Valle de Aburrá?


Alejandro Calle Cardona

Medellín / febrero 23, 2021

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En medio del estado de prevención por la calidad del aire en el Valle de Aburrá, el Área Metropolitana habla nuevamente del viaje de arenas del desierto del Sahara. La entidad explica qué tan posible sea que lleguen a la región.

FEBRERO 24| 2021

¿Mito o realidad? Hace cinco años la ciudad se sorprendió con la teoría de que una de las causas del deterioro de la calidad del aire en el Valle de Aburrá se debió, en aquel entonces, a la llegada de una masa generada por arenas del desierto del Sahara.

Sí. El gran desierto ubicado en el continente africano está ubicado a cerca de 11 mil kilómetros de Medellín, pero sus arenas pueden llegar hasta la ciudad producto de una tormenta, fenómeno que se repite periódicamente y que ha sido monitoreado en los últimos años por los servicios meteorológicos.

Según la subdirectora Ambiental del Área Metropolitana, Ana María Roldán Ortiz, hace una semana una columna de este material particulado emprendió el viaje por las condiciones de vientos en esa parte del mundo y aunque no se tiene evidencia de que ya haya llegado a nuestro territorio, no se descarta que lo haga en los próximos días.

“Estas arenas emprendieron su viaje el pasado 17 de febrero y su viaje podría tardar unos siete días hasta América y su tránsito por Colombia podría ser de dos días. Sin embargo por la distribución de los vientos y las lluvias de la última semana, no nos afectaría en la calidad del aire”, explicó Roldán.

Las estaciones de monitoreo de calidad del aire en la región permanecen en amarillo en la tercera semana de estado de contingencia ambiental. Las autoridades pidieron estar atentos a una posible variación de las condiciones atmosféricas y tomar medidas preventivas como evitar las actividades al aire libre.

BENEFICIOS PARA LA NATURALEZA

Más de 100 millones de toneladas de polvo del desierto recorren el mundo cada año y si bien para ciudades como Medellín y Bogotá pueden generar algún tipo de preocupación, para la Amazonía es un fenómeno natural beneficioso.

Según los expertos, la nube de arena genera un calor que sirve, entre otras cosas, para estabilizar la atmósfera. Además, el polvo suspendido en el aire absorbe la luz solar, lo que ayuda a la regulación de las temperaturas del planeta, pero quizá el principal beneficio es la cantidad de nutrientes que le brinda a los suelos de las zonas tropicales.