Después de 7 años de cierre, el Teatro Carlos Vieco abrió de nuevo sus puertas en el Cerro Nutibara para recibir todas las expresiones artísticas y culturales de Medellín.

PUBLICADO 23 DE JULIO 2021

Entre rock, poesía, conciertos y pogos, el Teatro al Aire Libre Carlos Vieco Ortíz se consolidó años atrás como un espacio de juntanza y «parche» para la juventud medellinense en uno de los cerros tutelares más importantes de la ciudad.

Este escenario, que vio la luz por primera vez en 1984, fue cuna de grandes bandas musicales de la ciudad y del país. Por eso, son muchos los recuerdos que conserva todo aquel que se sentó y brincó en las graderías al son de la música de agrupaciones como Ekhymosis, Perceo, I.R.A., Kraken y Mojiganga o con las prosas y letras de amor que retumbaron en festivales nacionales e internacionales de poesía.

Fue en el 2014 cuando el teatro cerró sus puertas tras problemas estructurales y dificultades acústicas que afectaban la fauna del cerro, situación que obligó a apagar el sonido producido por las guitarras, bajos y baterías, y silenciar la poesía rebelde que se proclamaba en este emblemático lugar. En cambio, quedó un escenario desolado, graderías vacías y un abandono total que consumió lo que fue un epicentro de diversión y juventud.

Un espacio renovado

Este julio, tras siete años de abandono y muchos reclamos por parte de sectores culturales que pedían la recuperación del lugar, el teatro volvió a recibir al público. Desde el 2019 la administración municipal se puso en la tarea de renovar el espacio. Tras una inversión de 9.765 millones de pesos y dos mil metros cuadrados intervenidos, el sueño de muchos de vivir de nuevo la emoción y adrenalina que emitía el lugar, ya es una realidad.

«Estamos entregando de nuevo este Teatro Carlos Vieco a toda la ciudad de Medellín, a los artistas, a los músicos que han hecho parte de la historia. Es muy emocionante poder después de seis años reabrir este teatro con estas insignias del rock de la ciudad que se le pararon de frente a la guerra y que a través de la música y el arte lograron convertir este escenario en un patrimonio cultural de la ciudad» afirmó Álvaro Narváez, Secretario de Cultura Ciudadana de Medellín.

El nuevo teatro, que fue construido desde cero, conserva las dimensiones del anterior, pero respeta los lineamientos de un plan de manejo ambiental para la preservación de la fauna del Cerro Nutibara con un impacto no invasivo para el ecosistema de los alrededores.

“Este renovado espacio no solo es una apuesta por la reactivación económica, sino por la Ecociudad, pues con el diseño y la ejecución se pensó en un escenario que respetara los espacios verdes de los alrededores y la convivencia con los barrios aledaños”, expresó el gerente de la EDU, Wilder Echavarría Arango.

El proyecto incluyó también el mantenimiento de las graderías, mejoramiento de la calidad acústica debido a la geometría de la nueva cubierta, diseño y dotación del sistema electroacústico. Además, cuenta con una nueva zona de camerinos mejorada para los artistas que se presenten en el lugar.

Actualmente, otras obras están en marcha por una intervención integral del Cerro Nutibara, la cual cuenta con recursos por 45.800 millones de pesos. Entre esas renovaciones se incluye la ampliación del tradicional Pueblito Paisa en la cima.

“Son once obras que se adelantan en todo el Cerro Nutibara, porque creemos que este cerro de nuestra tierra es un espacio que merece un reconocimiento especial, por eso no vamos a terminar acá sino que seguimos soñando con el que debería ser el cerro para la ciudad”, dijo el alcalde Daniel Quintero.

Tras esta inauguración, grandes revoluciones desde la música, el arte y la cultura podrán seguir naciendo y creciendo en este emblemático espacio que ya tuvo sus primeras funciones, con las que se le dio una cálida bienvenida a esos primeros ansiosos que no quisieron perderse la noche de reapertura de este templo del rock.