La tragedia de la violencia continúa golpeando al Valle de Aburrá producto de las secuelas del narcotráfico que dejaron en la región una red de bandas delincuenciales que además de generar rentas ilegales como extorsión, microtráfico y hurtos, la disputa por su control es la primera causante de los homicidios.

POR CIUDAD SUR

No es gratuito que Medellín, por ejemplo, cerrara el 2017 con 577 homicidios y aunque el 30% de los casos se trataron de intolerancia, riñas y violencia intrafamiliar, los asesinatos selectivos y disputas entre bandas delincuenciales son la primera causa.

Pero Envigado vive una realidad diferente. Pese a ser vecino de Medellín, en este municipio solo ocurrieron diez homicidios el año anterior, lo que se convierte en la cifra más baja en los últimos 30 años. Incluso, esta representa una de las tasas más bajas en el país: cuatro asesinatos por cada 100 mil habitantes. Una situación diferente vivió Envigado en 1991 cuando se registraron más de 500 homicidios y se tuvo una tasa de 435 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Para tener una dimensión más clara, hay que decir que Colombia registró un índice de 24 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que Medellín terminó el año con una tasa de 23 muertes violentas por cada 100 mil habitantes.

Los datos fueron entregados recientemente por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística DANE, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.

Aunque la reducción es evidente, para el alcalde de Envigado, Raúl Cardona, cada asesinato es una tragedia. “Nos duele cada homicidio en el municipio y por eso estamos trabajando para llegar a cero o por lo menos para que se reduzca a lo más mínimo posible los casos. Es difícil, pero esa es la tarea”, advirtió.

El mandatario también mostró su satisfacción porque los delitos de gran impacto como el hurto, el robo a apartamentos han disminuido, pero reconoció que el microtráfico y el fleteo es lo que más preocupa actualmente a las autoridades locales.

“El delito va cambiando, antes era el secuestro y robo de automotores y ahora es el hurto a personas que es cometido el 98% por personas de afuera, la mayoría de Medellín. El problema es que los estamos combatiendo con solo 52 policías, uno por cada 4500 personas, un policía por barrio. El ideal es tener cien policías, pero es difícil y por eso creamos una red de seguridad con la comunidad que está dando grandes resultados. Aquí todos debemos estar comprometidos con la seguridad, eso sí, respetando la ley”, comentó Cardona.

¿Pero cómo logró Envigado esta histórica reducción? El municipio es considerado como el territorio del país con los mayores indicadores de necesidades básicas insatisfechas, esto, sumado a los programas sociales en educación, cultura, deporte y empleo, reducen en gran medida las posibilidades de que los jóvenes ingresen a los grupos delincuenciales.

Sin embargo, las autoridades ahora focalizan la estrategia en varios puntos. El primero es trabajar al interior de las familias para evitar las riñas y casos de intolerancia en los hogares, puesto que algunos de los casos de homicidios ocurrieron al interior de las familias donde las principales víctimas son las mujeres.

El segundo y el que más preocupa es el consumo de drogas que está disparado en el municipio al igual que en el resto del país. “Por eso creamos los centros de escucha para atender a los jóvenes y generar campañas y opciones, pero los niños están consumiendo mucho desde más pequeños. Nosotros vamos a los colegios y hacemos seguimiento, pero los padres de familia le han dejado esa responsabilidad al colegio y a la policía y es un error porque en el hogar es donde se puede prevenir. Tenemos educación superior gratis, deporte y cultura, pero muchos no lo aprovechan. Es hora de pensar en una legalización parcial de las drogas”, explicó Cardona.

Así las cosas, los habitantes viven en un municipio más seguros y respetuoso de la vida. Por ello, las localidades vecinas podrían revisar las estrategias implementadas en Envigado para lograr que todo el Valle de Aburrá logren los mismos resultados.