Varios ciudadanos reportaron que, durante los primeros dos días del retorno a sus labores, los conductores de buses en Medellín llevaron pasajeros hasta de pie y no respetaron la medida de distanciamiento.

ABRIL 28| 2020

Con la reactivación de sectores como el de la manufactura y la construcción, más de 500.000 personas en Medellín y Valle de Aburrá regresaron esta semana a sus actividades laborales, lo que también implicó el aumento de las frecuencias de rutas del transporte público.

Aunque sistemas de transporte masivo como el Metro reportaron un buen comportamiento de los usuarios durante este lunes 27 de abril, muchos ciudadanos se quejaron en redes sociales de que los buses estaban circulando con su capacidad a tope aún cuando solo podían hacerlo al 35% de su capacidad.

“En horas de la mañana, en un bus de San Antonio – El Limonar, el bus ya iba repleto y el conductor seguía recogiendo gente hasta por la puerta de atrás y cuando la gente se quejaba, el conductor respondía que si no les gustaba, se bajaran”, dijo una usuaria anónima quien además grabó un video en el que se observan pasajeros en todos los asientos y al menos unos 10 más de pie.

Lo preocupante no es solo que los conductores incumplan las medidas de seguridad que exigen las autoridades, sino que los usuarios también las pasen por alto porque tienen la necesidad apremiante de llegar a tiempo al trabajo o regresar a sus hogares después de una extenuante jornada laboral.

Por su parte voceros de los transportadores indicaron que se cumplen con todos los protocolos de seguridad y que los buses no pueden superar el 35% de capacidad, por lo que dispusieron de controladores de despacho para verificar el cumplimiento de la norma.

«Para eso estamos, para llevar un control de la frecuencia y si vemos que ya el bus tiene la capacidad completa, le decimos al usuario que espere el próximo bus. Tenemos que garantizar la seguridad del pasajero», indicó Tatiana Sossa, controladora de frecuencia de SoloBus, ubicada en el sector de Induamérica.

CIUDAD SUR estuvo en la mañana en la terminal de San Antonio de Prado y pudo evidenciar que los buses salían con una ocupación inferior al 20%, incluso algunos con solo dos pasajeros, pero en el recorrido el número de usuario aumentaba.

Se espera que a medida que los trabajadores y pasajeros aumenten, el numero de buses y frecuencia hagan lo propio.