Por estos días de cuarentena, varias especies de animales silvestres han aparecido mucho más en barrios y calles del Valle de Aburrá.

ABRIL 8| 2020

Los humanos, con sus vehículos y ruido, han disminuido por estos días en las calles por cuenta del aislamiento. Esto ha sido aprovechado por lo otros habitantes del Valle de Aburrá, los animales silvestres, muchos de ellos desplazados por el crecimiento urbanístico.

Por eso zorros, zarigüeyas, guacharacas y varias aves se han apropiado de lugares poco usuales como jardines de casa o incluso las calles de veredas y los barrios periféricos de Medellín y Envigado.

Todos merodean en busca de alimento o reconociendo zonas nuevas o que antes ya habían sido sus hogares.

Para Esteban Alzate Basto, docente de Ecología de la Universidad CES, el avistamiento de las especies se podría dar por varias razones:

«Estos animales podrían estar buscando, ganando o recuperando el espacio perdido gracias a la poca presencia humana y la reducción de la actividad de la ciudad. Pero también la cuarentena nos ha dado más tiempo libre y nos ha regalado la oportunidad de observarlos con mayor frecuencia», explicó.

Para el docente, el reto ahora será cuidarlos cuando finalice el aislamiento y evitar que la reactivación de la actividad humana no genere un nuevo desplazamiento de especies.