Con palos, tarros y tapas plásticas en vez de instrumentos musicales, el grupo infantil interpretó las melodías que trajeron a la memoria al líder social José Abigail Caro Bedoya, tal como él lo hacía con los niños y jóvenes que hace más de 20 años conformaron la primera banda marcial en San Antonio de Prado.

La víctima se opuso al dominio del grupo armado ilegal en esta zona de la ciudad y fue asesinado el 24 de agosto de 2001 por el bloque Cacique Nutibara de las autodefensas.

Sus hijos, así como habitantes de la vereda La Verde, destacaron su “liderazgo y berraquera” para realizar obras comunitarias, culturales y su labor con los niños y jóvenes de niños y jóvenes del corregimiento, con los que conformó la banda marcial “mis primeros instrumentos”.

En el mismo acto también se hizo reconocimiento a Heriberto Caro, su hermano, también asesinado en San Antonio de Prado por los grupos paramilitares un mes antes al homicidio de José Abigaíl.

José Norbey Caro, su hijo y primer integrante del grupo musical, recordó que los instrumentos eran hechos “con tarros de aceite, tapas de cocina y palos de escoba”. Luego su padre impulsó “las marchas del huevo” con las cuales lograron recaudar dinero para adquirir sus instrumentos musicales.

Según Wilson Córdoba Mena, director de la Unidad para la atención y Reparación a las Víctimas en Antioquia, “este acto de memoria también debe ser un acto de dignificación y reconocimiento a la resiliencia y perseverancia de su familia para conservar su legado como líder de esta comunidad”.

Para José Norbey, el hijo de la víctima, este acto “sí aporta a la reparación de la familia porque con este homenaje se reconoce su vida y legado en esta comunidad por la que tanto trabajó y fue muy lindo y valió la pena esperar tantos años”.