Con el apoyo de la policía, la Alcaldía de Itagüí tuvo que ingresar a la edificación para instalar nuevamente los sensores que miden cualquier movimiento de la estructura que fue declarada en riesgo de colapso. Además las autoridades investigan por qué una persona habita el edificio que fue evacuado desde hace más de 9 meses.

La medida se tomó luego de que los anteriores fueran desinstalados sin autorización y de que la empresa constructora negara el ingreso para reinstalarlos. “Hoy nos vimos en la obligación de hacer este procedimiento para instalar los sensores del Siata para monitorear y vigilar cualquier anomalía con el edificio. Además hicimos una revisión del estado actual de la estructura”, explicó Óscar Múñoz, secretario Jurídico.

Los vecinos del sector denuncian el ingreso y salida constante de personas en el edificio, pero como si fuera poco se confirmó que allí habita una persona. Por lo que las autoridades locales ya investigan quién es esa persona, quién la autorizó y las razones para permanecer en el lugar pese al inminente riesgo.

Por ahora el futuro de Babilonia es incierto, puesto que aún la Alcaldía de Itagüí no ha determinado si es viable la solicitud de los copropietarios de adelantar un nuevo estudio técnico que determine si la estructura debe ser o no demolida.

El limbo de Babilonia