El Alto de San Miguel ya es área protegida

La buena noticia se dio luego de cuatro años en los que se estudió la biodiversidad del ecosistema, se delimitó el área y se socializó con la comunidad del sector la estrategia de protección ambiental a desarrollarse en este lugar, el Alto de San Miguel fue declarado Área Protegida por parte Corantioquia. Con esta, ya son once las zonas protegidas en la jurisdicción de la corporación ambiental y 40 en Antioquia.

El Alto, ubicado en la vereda La Clara de Caldas, tiene una extensión de 1.622 hectáreas, siendo una zona ambiental clave en la región, ya que allí nace el río Aburrá – Medellín y cuenta con el 10% de la biodiversidad del país, incluyendo el 14% de las especies de mamíferos presentes en Colombia.

“Hacemos un llamado a la comunidad y demás organizaciones regionales para que protejamos esta reserva natural y garantizar los servicios ambientales que nos ofrece a todo el Valle de Aburrá”, aseguró emocionado Carlos Durán, alcalde de Caldas.

La decisión de la declaratoria fue tomada por el concejo directivo de Corantioquia, en cabeza del gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, y se hizo bajo la figura de Reserva Forestal Protectora Regional. “Esto nos permitirá blindar y proteger este patrimonio ambiental de los antioqueños de cualquier actividad de minería y aprovechamiento forestal en la zona”, resaltó Alejandro González, director de Corantioquia.

Los habitantes de Caldas recibieron la noticia con alegría, ya que para ellos, la flora y fauna que vive en el Alto de San Miguel son únicas en la región y de gran importancia para el medio ambiente. “La reserva debió haber sido declarada área protegida hace mucho tiempo porque allí nace el río Medellín, además tiene una fauna y flora única en la región”, comenta Viviana Cantor, habitante de La Clara.

El Alto de San Miguel alberga muestras representativas de los bosques alto andino, una clase de árboles que solía poblar las cordilleras colombianas, además, es el nacimiento del río Medellín, el cual beneficia a más de cuatro millones de habitantes de los diez municipios que componen el Valle de Aburrá.  

Se espera que esto permita mayores herramientas para proteger y sancionar a quienes talan árboles, lavan carros en el afluente, arrojan basuras y hacen quemas en esta gran reserva natural.

Por: Alejandro Zapata

@prensaciudadsur