Caracol africano preocupa a habitantes de Itagüí, Sabaneta y La Estrella

En lo que va corrido del año, el Área Metropolitana ha recibido 570 individuos de esta especie de molusco provenientes de municipios como Medellín, Itagüí, Sabaneta, La Estrella y Bello. Debido a que este puede generar enfermedades estomacales y cerebrales, hasta llevar a la muerte, las autoridades adelantan controles en algunos barrios del Valle de Aburrá.

 

Aunque la Entidad ambiental no reporta casos de fallecimiento a causa del contacto con el caracol africano, el animal preocupa a los habitantes, especialmente de Itagüí, debido a la proliferación en barrios como El Guayabo, La María, San José y en el tramo donde se construye Metroplús, aunque este último no fue reportado de manera oficial.

Según Óscar Calád, ingeniero ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente de Itagüí, se han adelantado varios operativos de control para evitar cualquier afectación humana y ambiental. “Esta especie es difícil y tiene un impacto voraz con el medio ambiente. Afortunadamente no tenemos reportes de personas afectadas”, explicó el funcionario, quien indicó que este miércoles se realizará un operativo en la vereda La María.

Sin embargo, Víctor Vélez, profesional del Área Metropolitana, aseguró que no se debe generar pánico pero sí acatar todas las medidas de precaución. “Algunos caracoles africanos tienen un microorganismo que puede ingresar al cuerpo humano por heridas o mucosa, el cual puede llegar hasta el aparato digestivo o cerebro y causar la muerte. Por ello es mejor evitar el contacto directo”, explicó.

Vélez indicó que algunos centros de salud reciben los individuos que la comunidad recupera, para luego llevarlos a una zona apartada para incinerarlos de acuerdo a los protocolos establecidos por la autoridad ambiental.  

El caracol africano se identifica por su tamaño y color pardo del caparazón. Se recomienda tomarlo protegiendo la mano con un guante o plástico y reportar el caso a las secretarías de medio ambiente locales o al Área Metropolitana.

Fotos: Cortesía