Sala al aire libre

Sentadas en una pequeña salda, doña Gilma y Neila pasan la tarde de martes. Acompañadas de un perro raza San Bernardo hablan de lo que hicieron en el día, de la gente que pasa caminando rápido para misa de María Auxiliadora o simplemente, se quedan en silencio para olvidar todo, según ella, lo malo que pasa. PUBLICADO FEBRERO 2017.

Aquella sala, compuesta por cuatro sillas y un centro de mesa rústico, por lo general nunca está vacía o por lo menos, antes de la medianoche, no lo está. Esa sala está ubicada en pleno parque principal de Sabaneta y hace parte de la nueva dotación que instaló la alcaldía en varios parques y la carrera 45 para permitir que cualquier persona tome una pausa y disfrute del espacio público.

Y eso es lo que hace doña Gilma Velásquez, cuando baja desde La Doctora donde vive, al parque a hacer vueltas a comer helado. Dice que las bancas viejas eran incómodas y que las nuevas le hacen parecer estar en su casa.

“Esto está muy bonito y cómodo. Si uno está aburrido, uno viene y se sienta a pensar, o si quiere hablar con el que se encuentre o simplemente a descansar”, dice la mujer de unos 50 años de edad mientras se acomoda.

En otra sala al aire libre, ubicada frente a la alcaldía, Jhon Jairo Hincapié conversa con un viejo amigo, segura que las bancas, a pesar de ser cómodas, permanecen sucias y no eran urgentes. “Deberían invertir la plata en otras cosas porque este pueblo está jodido, pero bueno, si no se gastan la plata, igual nos la cobran, entonces es mejor que la inviertan”, reniega empujado por su compañero de conversación.

Pero dichas bancas no llegaron solas, alrededor pequeños jardines rojos, blancos o lilas, le dan vida al gris y naranja propio del cemento y ladrillo. Las jardineras a lo largo de la calle 45 embellecieron esta vía por donde circulan centenares de personas a diario, quienes en ocasiones se detienen a mirar y oler las flores.

 

Parques de color

La intervención también está llegando a los barrios, donde sus parques cogieron color. Naranja, azul, rojo o amarillo, esos fueron los color elegidos por los habitantes de los barrios Calle del Banco, Calle Larga, Aliadas del Sur y San Isidro, respectivamente.

El proyecto liderado por la primera dama Valentina Montoya, pretende recuperar los parques abandonados, dotarlos de gimnasios al aire libre, juegos infantiles y silletería, pero además de darle un color representativo. Actualmente la Secretaría de Infraestructura trabaja en la construcción de los otros cuatro parques en el barrio Holanda Entreamigos, La Florida, Vereda Cañaveralejo y en el sector de Mayorca, los cuales se esperan estar listos en un mes.