Los animales fueron cuidados durante 15 meses en centros de atención y readaptación de fauna antes de volver a ser liberadas en el Bajo Cauca antioqueño. Esta es una de las especies silvestres más domesticadas y traficadas ilegalmente en Colombia.

FEBRERO 13| 2020

Con sus alas fuertes y ya familiarizadas con los frutos silvestres de la zona y con capacidades para reconocer a sus deprededores, 17 loras barbiamarillas volvieron a la libertad en el Bajo Cauca antioqueño.

La liberación se dio luego de un proceso de readaptación biológica que tardó 15 meses y que fue adelantado en los centros de atención del Área Metropolitana y Corantioquia como parte del proyecto de doctorado en Ecología de la bióloga Ana Cristina Fernández.

Las loras siguen siendo monitoreadas en su nuevo hábitat con dispositivos que permiten obtener datos de su comportamiento en libertad para garantizar su completa readaptación.

Las deformidades en sus plumas, patas y picos, los problemas nutricionales y de comportamiento a los que son sometidos durante cautiverio, y el contacto permanente con personas que hace que pierdan capacidad de interacción con otros animales de su especie son algunas de las razones por las que su readaptación a la vida silvestre es bastante compleja.

Solo en 2019, ingresaron 170 loros de la misma especie al Centro de Valoración de Fauna del Área Metropolitana y el Hogar de Paso de Corantioquia. Este es uno de los animales más traficados y usados como mascota en Colombia.

Las 17 loras se suman a otros casos de éxito en los últimos 8 meses, en los que se han logrado liberar y devolver a su hábitat 47 pericos reales, 24 cotorras carisucias y guacamayejas.