Una cuadra antes de que el bus en el que viajaba llegara a su destino, Sebastián asomó la cabeza por una de las ventanillas intentando divisar lo que por tanto tiempo había esperado. Al descender del vehículo corrió hacia donde estaba la gente, tal vez allí se encontraba su bicicleta, pero a falta de una, encontró 84.

 

Notó que cada una de ellas llevaba un nombre, por lo que inició la búsqueda del suyo. Tres minutos de ansiosa indagación surtieron sus frutos, y al encontrar la que aparentemente le correspondía, se aferró a ella sin pensarlo; sin embargo surgió una duda: ¿Y si hay otro Sebastián en el grupo? Entonces decidió esperar para descartar tal hipótesis, eso sí, sin quitarle la mirada de encima.

Sábado. Dos de la tarde. Al centro de Encuentro Ciudadano de Las Palmas no le cabía una sola persona más. La jornada inició cinco horas antes, cuando del barrio Mesa de Envigado partió la camioneta blanca de la Policía llevando en su volcó una montaña de bicicletas hacia la zona más alta de este municipio, las mismas que desde hace un mes un grupo de agentes de la subestación de Las Palmas y la Corporación Te Llevamos, decidieron recolectar para entregárselas a los niños de menos recursos de aquel sector rural.

Pero fue el pasado 29 de mayo cuando realmente inició esta historia, tras una reunión entre el subcomandante de Las Palmas Héctor Roche, el comandante de Envigado Luis Fernando Niño y Juan Diego Álvarez Upegui, gerente de Te Llevamos dio comienzo a un sueño que se concretó el pasado 27 de julio cuando un grupo de niños de las veredas Perico, Pantanillo y Alto de Las Palmas recibieron su bicicleta.

Ya Juan ‘Trochas’, como es conocido, había entregado con su grupo de amigos 15 bicicletas en Barbosa en diciembre del 2011, pero esta vez el reto era mucho más grande. Inicialmente el objetivo era entregar 30, pero tras la voluntad de los agentes de Policía, la cifra ascendió a 100. Desde ese momento tuvo lugar una maratónica campaña para que quien no usara su bicicleta la donara, mientras que los oficiales recorrían las veredas de Envigado para identificar los niños que sí las necesitaran.

Los mensajes y las llamadas fueron llegando en avalancha y en menos de cuatro semanas ya se había cumplido la meta. Gracias a la vinculación de varias empresas privadas las bicicletas fueron recogidas en las casas de sus desposeídos dueños, pintadas, reparadas y alistadas para sus nuevos propietarios.

Los agentes dejaron a un lado sus uniformes y placas para convertirse en pintores y mecánicos improvisados. No importó la grasa, no importó el polvo, no importó nada. La posible sonrisa de un niño parecía ser suficiente pago. “Fue increíble ver como algunos policías sacrificaron incluso su tiempo libre para vincularse a esta iniciativa”, expresó Juan ‘Trochas’.

El país se conmovió recientemente al conocer la historia del ciclista boyacense Nairo Quintana, quien usó su cicla más que para jugar, para ir a la escuela, puesto que debido a las dificultades económicas de sus padres era la única opción que tenía. Pero Nairo no fue, ni es ni será el único que padezca tal necesidad.

Al igual que Sebastián, muchos de los niños invitados a la fiesta sufren a diario para llegar a su escuela a tiempo, puesto que si no alcanzan el transporte escolar, se ven obligados a caminar varios kilómetros para llegar a clase, aunque siempre con algunos minutos de retraso. Con la bicicleta el suplicio llegaría a su fin.

Uno a uno fueron leyendo los nombres y la ansiedad aumentaba. Una sonrisa se dibujaba en el rostro de cada uno de los niños al recibir su bicicleta, mientras que los ojos de los organizadores se tornaban brillantes y se acudía a la respiración profunda para evitar las lágrimas.

“Fue absolutamente hermoso. Juan ‘Trochas’, los agentes y yo casi lloramos de la emoción al ver la cara de los niños felices cuando recibían su primera bicicleta, porque además algunos son competidores y no tenían la propia para sus entrenamientos. En medio de noticias negativas, Juan ‘Trochas’ abrió una trocha muy interesante en el tema social”, indicó el general José Ángel Mendoza, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.

El parqueadero del Centro Cívico se convirtió de inmediato en una pista improvisada de bicicrós. “Si nos deja la buseta ahí ya está ‘ciclita’”, expresó Sebastián mientras chicaneaba con su nueva adquisición. “¡Está muy bacana!”, confesó.

Ahora Te Llevamos prepara la entrega de las demás bicicletas y completar los 100 niños que, sin importar la lejanía de sus hogares, ya no faltarán a clase. Tal vez uno de ellos repita la historia de Nairo y alcance la gloria en las montañas francesas, por lo pronto, el sueño de Juan ‘Trochas’ y sus compañeros, se había cumplido. 

 

La primera cicla del General

Cuando tenía seis años, el general José Ángel Mendoza, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, vivía en el campo, en El Guamo, Tolima. Allí, confiesa, que para ir a la escuela le tocaba caminar cuando su padre no lo podía llevar en su bicicleta. “Los pies no nos daba para andar por encima de la barra y entonces por debajo de la barra nos íbamos montando en ella lo más de sabroso”, confesó el oficial.

“Desde ahí siempre soñé con tener mi primera bicicleta, pero solo la pude obtener cuando empecé a trabajar en la Policía Nacional con mis primeros pagos y vine a suplir ese sueño que no había logrado debido a que mi padre y mi tío nunca quisieron que yo tuviera una bicicleta, primero porque no se contaba con mucha plata y segundo, porque supuestamente eso ayudaba para que no me volviera vago, y al parecer sirvió el ejercicio porque estamos en un trabajo que de vagancia no tiene nada”, relató el General, quien valoró esta iniciativa. “Un niño que tenga un bicicleta, sobre todo cuando no se tiene con qué comprarla, es absolutamente positivo, eso marca la vida de cualquiera. Cuánto hubiera dado yo por haber tenido mi primera bicicleta a los 8 años, pero no se pudo”. 

 

Te Llevamos

 

La Corporación liderada por Juan Trochas nació el 3 de septiembre de 2011 cuando una fundación le solicitó ayuda para movilizar en bicicleta a personas con discapacidad física. Desde allí un grupo de personas se dieron a la tarea de idear mecanismos para permitir que esta población goce de los espacios de ciudad montados en bicicleta, logrando además fortalecerlos mental y físicamente. Cinco meses después adquirieron la primera bicicleta y hasta la fecha han logrado beneficiar a 270 personas, quienes tenían descartada la posibilidad de montarse y pedalear una cicla. Actualmente Te Llevamos cuenta con 14 bicicletas y construye otras seis, pero para ello y para continuar con su labor, acude al voluntariado y donaciones de entidades públicas y privadas. Su página en Facebook es Corporación Te Llevamos; en Twitter @ctellevamos, y en su portal es www.tellevamos.org.

 

Alejandro Calle Cardona

periodicociudadsur@gmail.com

FOTOS: Corporación Te Llevamos