Este miércoles 15 de julio a las 7 de la noche inicia el toque de queda nocturno en estos dos barrios de Envigado y  regirá durante una semana para tratar frenar el contagio de coronavirus. Sus habitantes apoyan la medida pues aseguran que muchos vecinos se relajaron.

JULIO 14| 2020

A pocas horas de iniciar la restricción decretada por el alcalde Braulio Espinosa, la vida parece transcurrir con normalidad por las calles de los barrios La Sebastiana y Uribe Ángel parte plana. La frontera entre ambos sectores solo la conocen quienes allí habitan.

Son las nueva de la mañana y los vecinos realizan sus actividades cotidianas. Compran la carne y la legumbre para el almuerzo, mientras que en un taller continúan reparando un par de motos pendientes. En los balcones algunos miran hacia la calle por donde pasa un grupo de señoras que llevan el tapabocas en el mentón mientras conversan.

Todos hablan del mismo tema: el toque de queda y los casos de coronavirus. «Nosotros no conocemos a ninguno que haya resultado contagiado, eso está muy raro. Pero si ponen la medida, debe ser por algo», dice Nicolás Patiño, uno de los clientes de la carnicería.

Al frente, doña Idalia Aguirre prepara las arepa’e  huevo y empanadas para vender. En medio de la pequeña sala de su casa dice que en el barrio sobran los indisciplinados. «Es por la salud de todos, por acá muchos no hacen caso, hacen fiestas y no se cuidan. Muy bueno que pusieron esa medida», dice.

Y es que en Uribe Ángel hay 8 casos activos de coronavirus, mientras que en La Sebastiana son 12. «El mal comportamiento de la gente, no respetar protocolos, las fiestas en las casas, nos llevaron a tomar esta decisión que es un toque de queda sanitario», explicó el alcalde Espinosa.

La restricción será entre las 7:00 de la noche y las 5:00 de la mañana del día siguiente, durante una semana. «En este horario no podrá circular nadie ni ningún tipo de vehículo. Solo quienes tienen permiso para trabajar y deben demostrarlo. No podrán funcionar el comercio ni se permitirán domicilios», indicó el mandatario.

Los controles serán realizados por la policía y el Ejército.