Están por terminarse las obras que aumentarán la capacidad de almacenamiento y conducción en zonas rurales y urbanas del municipio.

PUBLICADO 7 DE MAYO 2021

José Orlando Mesa, el presidente de la Junta de Acción Comunal de Terranova 2, en Itagüí, tiene 68 años. El menor de sus cuatro nietos, que también vive en el barrio, tiene tres años. Hasta el 2048, cuando hoy el más pequeño su familia ya tenga más de 30 años, tendrá garantizado el servicio de agua potable gracias a los proyectos de ampliación del acueducto que ya están por terminar en el municipio.

Sin embargo, como líder comunal, las preocupaciones de José Orlando van más lejos que su círculo familiar. “No es solamente pensar en la familia o en el yo, es pensar en toda la comunidad, no solo de nuestro barrio, sino de toda la comuna 5”, dice. En la zona hay niños, jóvenes y adultos mayores para los que “el mínimo vital primordial es el agua”, y por eso celebra que los proyectos de acueducto se hayan adelantado al crecimiento de población de Itagüí con una proyección de 30 años.

El ingeniero Gabriel Fernando Guerra, profesional de EPM al frente de las obras, explica que el proyecto, que beneficia a 45 mil habitantes de Itagüí (40 mil en la zona urbana y 5 mil en la rural), se dividió en dos contratos.

El primero corresponde a la construcción de dos tanques de concreto reforzado. Uno en la vereda Ajizal de 750 metros cúbicos para apoyar el existente de mil metros cúbicos, y otro en la vereda Manzanillo, donde al que ya estaba en funcionamiento, de mil metros cúbicos, se le suma otro de la misma capacidad. A esto se agrega la construcción de 3,5 kilómetros de tubería de conducción que pasa por los sectores de Calatrava, Ferrara, Terranova y Santa María, entre otros.

El segundo contrato fue para la construcción de un nuevo tanque de almacenamiento de agua potable para 4.200 metros cúbicos que garantizará el abastecimiento en las zonas de San José, Las Mercedes, Los Naranjos, Playa Rica y Asturias, entre otras. Este refuerza el tanque existente de 10 mil metros cúbicos, llegando a una capacidad acumulada de 14 mil metros cúbicos de almacenamiento.

Guerra explica que las obras del primer contrato están en un 98 por ciento, a falta de acabados y pruebas de puesta a punto antes de entrar en operación a más tardar en la segunda semana de mayo. Entretanto, el segundo contrato está en un avance del 81 por ciento y se espera que finalice en junio.

Como habitante de Terranova 2, José Orlando lideró la socialización de estos proyectos con su comunidad. Cuenta que todos los días estuvieron al tanto de las obras y que, si bien siempre existe riesgo de daños menores, no tuvieron mayores inconvenientes. “Yo estuve muy pendiente con el fin de decirle a la comunidad cómo iba quedando”, cuenta. Pese a los contratiempos causados por las obras, también señala que percibieron beneficios indirectos pues, además de la garantía de agua potable, también se repavimentaron vías que estaban deterioradas y mal señalizadas.

Finalmente, el ingeniero Guerra explica que las obras de empalme implicarán un corte de suministro de 12 horas a mediados de mayo, para el cual están preparando la mitigación necesaria desde EPM. También aclara que cuando la nueva infraestructura empiece a funcionar, ninguno de los habitantes de las zonas de influencia de los proyectos debe percibir ninguna novedad en el agua ni en sus facturas de servicios públicos.