Hace un año se conoció el primer caso de Covid19 en la ciudad. En menos de un mes se reportó la primera muerte y hoy, después de varios aislamientos y cientos de medidas preventivas, Medellín registra más de 196 mil personas contagiadas.

MARZO 10| 2021

La noticia de la llegada del coronavirus al Valle de Aburrá se conoció apenas unos días después de que el virus entrara al país. Primero fue Medellín y un par de días después se conocieron los primeros casos en el Aburrá sur.

En menos de 30 días, el 6 de abril de 2020, se reportó la primera muerte por causa del covid19 en la ciudad. Se trataba de una mujer de 91 años con preexistencias médicas como hipertensión, neumonía y una aneurisma. Era el primer caso, hasta el alcalde Daniel Quintero pudo enviar condolencias a la familia a través de su cuenta de Twitter. En Colombia apenas se registraban 46 muertes.

Los aislamientos obligatorios -y después llamados preventivos-, la crisis económica y social por la pérdida de empleos y la para de actividades productivas; las restricciones para mercar, ir al banco y hasta para hacer ejercicio; los cierres de restaurantes, bares, discotecas, teatros y cinemas dejaron de ser medidas temporales para convertirse en la ‘nueva normalidad’.

Lo que pensábamos que serían medidas de un par de semanas, o a lo sumo de un par de meses, terminó siendo una historia de nunca acabar. Apenas la semana pasada se reabrieron los teatros de la ciudad y el sector cultural espera poder volver a escena poco a poco.

Hoy, un año después de que llegara esta pandemia a la ciudad, Medellín reporta (al 9 de marzo) 196.208 personas contagiadas, es decir, el 56% de todos los casos del Valle de Aburrá.

La esperanza no se ha perdido, hasta el pasado 4 marzo 11.922 personas entre profesionales de la salud y adultos mayores de 80 años ya habían sido vacunados en Medellín. La cifra es baja si se compara con el número de habitantes de la ciudad, y hasta con el número de contagios, pero mientras se avanza en el plan de vacunación y se logra crear una inmunidad colectiva que nos permita volver a la normalidad, la tarea seguirá estando en manos de todos los ciudadanos: no bajar la guardia con las medidas sanitarias y con el distanciamiento físico. La vida vale todo.