Ambas entidades firmaron un nuevo convenio para trabajar en conjunto en temas como fauna y flora, declaratorias de áreas protegidas y la producción sostenible del sector ladrillero, especialmente en Itagüí y el suroccidente de Medellín.

ABRIL 3|2019

Se espera que con este nuevo convenio el Área Metropolitana y Corantioquia le pongan lupa a la actividad ladrillera de Itagüí sin importar la localización de las industrias. “Vamos a revisar el entorno, cuáles pueden seguir produciendo donde están y cuáles no, y de las que pueden seguir produciendo cuáles se deben reconvertir como ocurrió con la ladrillera de San Cristóbal que hoy quema con gas y tiene producción con calidad, diversificada y limpia”, afirmó el director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto.

La producción del sector ladrillero tiene una alta representatividad en las emisiones atmosféricas en zona rural del Valle de Aburrá, por eso, a la tarea de vigilancia y control también se sumará EPM para promover el uso de tecnologías con combustibles limpios para el transporte de insumos y producto terminado, así como la reconversión tecnológica de los equipos de combustión.

Según información de Corantioquia, entidad ambiental responsable de las zonas rurales en el Valle de Aburrá, de las 23 empresas dedicadas a esta actividad, a 13 se les adelanta actualmente proceso sancionatorio por presuntas infracciones ambientales.

Por su parte, el gremio ladrillero manifestó que tiene todo el interés en mejorar sus procesos de producción: “queremos bajar el consumo de carbón que es el principal combustible, hemos bajado un 75% del consumo en los últimos 20 años, pero queremos probar un uso híbrido de gas, carbón y biomasa para obtener equilibrio y eficiencia económica y ambiental. No se trata solo de cambiar el carbón por gas, porque eso triplica el costo de la producción, sino también mejorar el carbón y hacer cambios graduales”, explicó el director de la Asociación de Ladrilleros de Antioquia, Víctor Manuel Aristizábal.

El empresario además agregó que las ladrilleras artesanales usan tecnologías del siglo 17 y 18 y son el principal foco de contaminación, una razón de peso para respaldar a Corantioquia y Área Metropolitana en el proceso de vigilancia y control.

Chimeneas en Itagüí, ¿un problema sin fin?

La producción alfarera en zona rurales ha sido y sigue siendo un tema muy sensible para la comunidad, por eso el reto será conseguir la reconversión tecnológica de estas empresas de manera que sea económicamente viable para el sector y que no siga afectando la salud de la población.

“No podemos desconocer las fuentes fijas que están emitiendo partículas, estas empresas tienen el interés de mejorar y necesitan acompañamiento para lograr esa reconversión. Tenemos que ejercer la autoridad, pero más allá de la sanción, la solución es el acompañamiento para implementar modelos sostenibles que ya están probados y que sabemos que funcionan”, dijo la directora de Corantioquia, Ana Ligia Mora.

“Sabemos que tenemos que trabajar articulados porque así las ladrilleras de Itagüí no estén en nuestra jurisdicción, su actividad sí está afectando la calidad del aire en sectores urbanos del Valle de Aburrá”, concluyó Prieto.