¿Todos quieren ser concejales? 1090 candidatos para 101 curules en el Aburrá Sur

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En estos tiempos de elecciones y memes abundan los chistes políticos de todo tipo y, en especial, aquellos que se burlan de la cantidad de candidatos al concejo que vemos aparecer a través de las redes sociales. Muchos de esos memes son bastante graciosos -hay que aceptarlo-, sin embargo,  más allá del humor, vale la pena profundizar en el fenómeno de las candidaturas a los concejos municipales.

POR DANIEL CARVALHO |

Empecemos con unas cifras: en Colombia hay 1.122 concejos municipales, para las elecciones venideras se inscribieron más de 95.000 candidatos a estos; tan solo en Medellín, para 21 curules del concejo, nos inscribimos 288 candidatos. Lo más normal es que, con tantos candidatos, varios de ellos aparezcan en nuestras redes sociales y se genere así la idea de que todo el mundo quiere ser concejal.

En primer lugar, me parece positivo que tantos colombianos –muchos de ellos jóvenes- se animen a participar en las elecciones. Siempre nos han dicho que la política es para señores ricos y bien apadrinados que solo quieren robarse los recursos públicos; esto genera apatía por la política y tiene el efecto perverso de alejar a la gente de las elecciones, dejando así el plato servido para que los de siempre sigan haciendo lo de siempre. El hecho de que tantos ciudadanos se lancen a participar es un síntoma positivo del deseo de hacer parte de los procesos de toma de decisiones que, finalmente, nos afectan a todos.

En segundo lugar, es necesario recordar que no todos los candidatos al concejo quieren realmente ser concejales. Puede sonar raro pero así es. Hay algunos que sólo buscan “hacerse contar” para medir su fuerza política, otros que hacen parte de una lista para apoyar a su candidato a la alcaldía y otros tantos que se lanzan para visibilizar algún tema en particular aún sabiendo que no serán elegidos.

En tercer lugar, y esto queda a consideración de cada lector (cada elector), es pertinente analizar la capacidad que tiene cada uno de los candidatos para ejercer la labor de concejal en caso de que sea elegido. En los concejos municipales se toman decisiones fundamentales sobre temas de presupuesto, de ordenamiento territorial, de políticas de bienestar social, de protección del medio ambiente, etcétera, lo cual requiere conocimientos académicos, experiencias profesionales, habilidades humanas y sólidos criterios éticos. La responsabilidad es inmensa.

Medellín: 288 candidatos para 21 curules

Itagüí: 238 candidatos para 17 curules

Envigado: 144 candidatos para 17 curules

La Estrella: 165 candidatos para 15 curules

Sabaneta: 123 candidatos para 16 curules

Caldas: 132 candidatos para 15 curules

Yo pasé casi 30 años despreciando la política, sus formas tradicionales y sus caras más visibles; sin embargo, al estudiar la historia de la célebre transformación de Medellín, entendí que esta había sido posible gracias a una voluntad política que emanaba de una voluntad popular. Entendí también que yo, como ciudadano y académico, era un actor político. Finalmente entendí que todas las quejas y propuestas que hacía desde las redes sociales y la academia tenían que ser también expresadas en los escenarios políticos locales. Por eso decidí ser candidato por primera vez hace 4 años.

Para llegar al Concejo de Medellín tuve que enfrentarme a miedos personales, a la escasez de recursos, a la falta de experiencia política y al desprecio de algunos que me veían con malos ojos bien fuera por mi apariencia o por mis ideas. Sin embargo, convencido de la pertinencia de mis ideas y de la necesidad de dar los debates de ciudad con rigor académico y apoyado por un equipo apasionado, inteligente y creativo, logré alcanzar esa meta que parecía reservada para caciques o apadrinados.

Para mí, como medellinense, activista y urbanista, ocupar el puesto de concejal de mi ciudad ha sido la experiencia más honorífica e intensa de mi vida; una ocasión inigualable para trabajar por los temas que me apasionan y sobre los cuales he estudiado y trabajado durante muchos años; pienso que gracias a lo aprendido podré hacerlo aún mejor y es por eso que decido intentarlo de nuevo.

A todos los candidatos a los concejos municipales quiero desearles serenidad, sabiduría y suerte en esta campaña. Juguémosle limpio a la ciudadanía y a los rivales, es lo mínimo que debemos hacer para ayudar a limpiar la política de los odios, las mentiras y los intereses particulares que tanto daño nos han hecho.

No dejemos que la gente salga a votar verraca, procuremos que salga a votar bien informada y convencida de que nuestra sociedad puede seguir mejorando.