Sabaneta tendrá sistema propio para medir la calidad de su aire

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El municipio comenzó a adelantar las primeras gestiones para tener un sistema propio de medición de la calidad del aire. El propósito es que los futuros sensores se integren a una plataforma de datos que permitirá gestionar remotamente varios sistemas como el alumbrado público y estudiar la calidad del aire, el ruido y la pluviosidad.

PUBLICADO 28 DE AGOSTO

Aunque Sabaneta cuenta con dos de las estaciones de medición de calidad del aire dispuestas por el Sistema de Alertas Tempranas -SIATA para todo el Valle de Aburrá, ahora tendrá 15 sensores que podrán medir en tiempo real y permanentemente la cantidad de material particulado PM2.5, una mezcla de sustancias químicas que proviene, por lo general, de las emisiones de gases de vehículos, fábricas y quema de materiales como la madera.

El abanico de los efectos nocivos en la salud de la presencia de estas partículas es ya bien conocido, especialmente en lo que respecta a enfermedades cardiacas y respiratorias, y en grupos poblaciones altamente sensibles como niños y adultos mayores.

Con la instalación de los nuevos sensores, la Alcaldía pone los ojos sobre un tema vigente, pero sobre todo crítico y urgente que necesita respuestas y soluciones inmediatas para empezar a tratar una crisis ambiental que hace mucho rato está cobrando vidas y que hace cada vez más insoportable el aire que respiramos.

La empresa de servicios públicos de Sabaneta -Eapsa, será la encargada de administrar la plataforma en la que se alojarán los datos de estos sensores que serán instalados en nueve puntos de la zona urbana y en seis puntos rurales, uno en cada una de las veredas.

“Los sensores nos entregarán información exacta sobre el comportamiento del PM2.5 Y el estado real de la calidad del aire en Sabaneta, para hacer análisis técnicos que sirvan para el desarrollo futuro de políticas públicas sobre salud y medio ambiente, y para tomar medidas ajustadas a las necesidades reales del municipio”, afirmó Nicolás Minota, funcionario de Eapsa.

El municipio tendrá en promedio un sensor por cada kilómetro cuadrado, una apuesta única en todo el Valle de Aburrá. Pronto vendrá un nuevo periodo crítico de calidad de aire, cuando empiece de nuevo el tránsito a la temporada de lluvias de octubre y se espera que para la fecha ya esté funcionando este sistema.