La meta de sembrar un millón de árboles nuevos en el Valle de Aburrá se cumplió hace pocos días con la siembra simbólica de un individuo de la especie Nazareno en Bello. En el sur Envigado y Sabaneta cumplieron, mientras que Caldas e Itagüí están en deuda.

JULIO 30| 2019

Los diez municipios del área metropolitana se comprometieron hace dos años a sembrar un millón de árboles en áreas urbanas y periurbanas como parte de un proceso de reforestación para disminuir el déficit arbóreo ayudar, en el largo plazo, a mejorar la calidad ambiental, los espacios públicos verdes y los ecosistemas estratégicos de la región.

El Plan Siembra Aburrá contemplaba cien mil árboles nuevos por cada municipio. La meta se consiguió la semana pasada en un evento masivo en Batallón Pedro Nel Ospina en el municipio de Bello, en el que se sembró un Nazareno (Peltogyne purpurea), una especie poco conocida que sirvió como homenaje a todas las especies arbóreas vulnerables o en peligro de extinción en bosques naturales, pues en el área metropolitana solo se registran 244 árboles plantados de este género.

“La siembra del árbol un millón no es un puerto de llegada. Es una invitación ponernos metas mayores, es de nuevo un punto de partida. Vida, más vida para este territorio, sostenibilidad, eso es lo que estamos logrando”, afirmó el director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto.

¿Cómo le fue al Aburrá Sur?

En el proceso para conseguir esta ambiciosa meta participaron más de 5mil personas en actividades de sensibilización, caminatas, jornadas de mantenimiento y de siembras.

Los cinco municipios del Sur sembraron el 19% del total de árboles. Sabaneta fue el más cercano a la meta de los 100mil al aportar 80.045 individuos, le siguió La Estrella con 57.410, muchos de ellos sembrados en la reserva ecológica El Romeral, y Envigado con 40.903, una cifra para evaluar dado el alto porcentaje de ruralidad de este municipio.

En la tarea se rajaron y salieron muy mal librados Itagüí y Caldas al ser los últimos en la lista con 10.754 y 3.784 respectivamente. Ambos municipios se quedan con la deuda de aportar a la reforestación de sus territorios, especialmente Itagüí cuyas ladrilleras e industria asentada en la Autopista sur afectan permanentemente la calidad del aire.

Medellín sembró 409.002 nuevos árboles mientras que los municipios de la zona norte sembraron 398.102.