Las vías de varios barrios de Envigado como Mesa, Obrero y La Magnolia lucen diferentes desde que se puso en marcha el proyecto de ciclocaminabilidad liderado por el Área Metropolitana que conectará a estos sectores con la zona céntrica del municipio. La iniciativa busca incentivar el uso de medios de transporte sin combustión y al mismo tiempo dar visibilidad a los actores más vulnerables de la vía: los peatones y los ciclistas.

ABRIL 30| 2019

Por eso, no es raro ver que cada vez más personas hacen uso de los carriles ya demarcados para carros, bicis y andenes más funcionales para peatones, que también se unen a los 18 kilómetros de ciclorruta construidos por el municipio de Envigado.

¿Andenes sirven o estorban?

Una de las novedades de este proyecto es la creación andenes con sus respectivos rebajes en cruces de alto flujo vehicular que buscan acortar la distancia de la vía para el peatón. Varios ciudadanos han manifestado repetitivamente en redes sociales su inquietud sobre estos diseños, aduciendo que los peatones no los saben usar y que han provocado incidentes viales.

Al respecto, profesionales sociales de este proyecto aseguran que estos nuevos andenes son “un refugio para el peatón que a veces se siente inseguro en vías donde hay muchos carros y donde la distancia del cruce es muy larga, especialmente para los adultos mayores que caminan más despacio o para las personas con movilidad reducida”.

La nueva propuesta de andenes también mejora la visibilidad del peatón y exige que los vehículos reduzcan la velocidad y sean más cuidadosos en los giros. Pero lo cierto es que en algunos de estos el radio de giro era tan limitado que el municipio tuvo que solicitar la corrección, lo que también se ha convertido en una causal de retraso de las obras.

De acuerdo con datos de la última encuesta origen-destino realizada por el Área Metropolitana, un 22% de los viajes diarios en Envigado, es decir más de 70 mil se realizan a pie.

“Yo no uso nunca el andén, pero sí paso por la cebra y cuando vienen carros me puedo parar aquí y esperar, entonces creo que, aunque los conductores lo vean como un estorbo en la vía, para nosotros sí es útil porque el cruce se hace más corto”, dijo doña Evelina Jaramillo, habitante del barrio Gualandayes y visitante frecuente de la zona centríca de Envigado.

Ante las repetidas quejas de que el proyecto no fue socializado debidamente y la desinformación ciudadana, Viviana Tobón, subdirectora de Movilidad del Área Metropolitana, aseguró que entre 2017 y 2018 se socializó con un poco más de 10mil personas en diferentes escenarios de diálogo y activaciones culturales: “tocamos puerta a puerta cada una de las viviendas y comercios por donde pasa el proyecto, además de la socialización en obra donde atendemos todas las solicitudes de mejoramiento”.

Antes de terminar el primer semestre estarán listos los cuatro kilómetros de vías de ciclocaminabilidad que fueron pactados. La obra tendrá un valor aproximado de 6.500 millones de pesos.