A las 9:00 de la noche del 27 de junio les llegó de manera sorpresiva a los habitantes de 36 apartamentos la orden de evacuar de manera urgente sus viviendas, debido a las fallas estructurales que presenta la edificación desde hace un año atrás, pese a que fue construido hace tan solo cinco.

POR ALEJANDRO CALLE CARDONA | PUBLICADO 12 ABRIL 2019

A partir de ese momento inició el viacrucis para estas familias que tuvieron que sacar sus pertenencias a la media noche soportando el dolor y el temor de que sus viviendas sufrieran posiblemente el mismo destino que los edificios Space y Bernavento en Medellín y los cuales fueron implosionados al encontrar severas fallas estructurales.

El fantasma de esas tragedias aparecía y poco a poco se iba convirtiendo en realidad. El drama aumentó con el pasar de los días, las audiencias y los hallazgos que evidenciaban las violaciones a los procesos constructivos, apareció el estrés, la depresión y las familias, muchas de ellos, también se fisuraron.

“Esto ha sido muy triste para todos, hemos sufrido desde el primer día y los más afectados son los adultos mayores que han entrado en grandes cuadros de depresión porque sienten haberlo perdido todo”, dijo Ángela Ramírez, quien en medio del dolor ha tenido que liderar las reclamaciones de los copropietarios y la propia.

Hasta el cierre de esta edición no se ha establecido la fecha exacta de la demolición que tendrá un costo cercano a los 2.000 millones de pesos y que será asumido por la Alcaldía de Itagüí, la cual luego le cobrará a la empresa constructora.

Por ahora las 36 familias están a la espera de saber con claridad qué va a pasar con su patrimonio, puesto que tuvieron que pasar a vivir en una vivienda propia a otra arrendada y asumir las cuotas de los créditos bancarios. Ante esto, Ramírez confirmó que demandaron al constructor por 5300 millones de pesos por daños y perjuicios.

La única alternativa que ven cercana es que un inversionista adquiera el lote donde está ubicado el edificio que pasa a ser patrimonio de los copropietarios y ese dinero sirva para rehacer sus proyectos de vida.

“Hoy la Alcaldía nos brinda asesoría legal y subsidios con prioridad para los más abuelos. Nosotros continuaremos con las demandas ante la Fiscalía y Súper Intendencia de Industria y Comercio para que el constructor responda y se haga justicia porque ninguna familia merece vivir lo que estamos padeciendo”, replicó la mujer.

En menos de tres semanas deberá caer Babilonia, otro edificio que quedará en ruinas por fallas estructurales en el Valle de Aburrá. Una imagen que quedará grabada entre los afectados y demás habitantes de Itagüí, para recordar una historia que el municipio no puede darse el lujo de repetir.