Tras las huellas y la memoria de la guerra en Medellín

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Época cruel, sangrienta y dolorosa que padeció Colombia, la del narcotráfico y el terrorismo en manos de Pablo Emilio Escobar Gaviria. Siendo testigo y viviendo los hechos en carne propia, recuerdo aquello que fue tan dantesco y escalofriante y que desearía jamás, nunca jamás se volviera a repetir.

POR: HENRY AGUDELO CANO | PUBLICADA 30 DE MARZO 2019

En cada esquina un asesinato, una masacre, policías muertos, carros bombas que estratégicamente colocaban en centros comerciales, en cines, en periódicos, en hoteles, en calles y avenidas por donde pasaba el bloque de búsqueda. En la plaza de toros, secuestro, extorsiones, milicias populares, estado de sitio, toque de queda, militarización, guerra entre carteles, cementerios llenos de ene enes, el primer extraditado en el país el narcotraficante Carlos Ledher Rivas, políticos asesinados y un Estado que parecía indefenso.

Hace 30 años registré cada uno de estos momentos sin darle la importancia documental que hoy tiene presente; es por eso que regresé a mis 60 años de vida, a cada uno de estos sitios con la imagen impresa y sosteniéndola en mi propia mano, para recordar todo aquello que la mente olvida, regresándome al pasado para traer a mi memoria el día, la hora, el lugar, el momento exacto en el que realicé clic para que mi cámara grabara de una manera analógica el resultado final de una película de 36 exposiciones que teníamos para realizar de una manera documental y sin equívocos.

Encontramos grandes sorpresas como un personaje que ha habitado uno de estos lugares por los mismos 30 años, otro que recordaba a través de mi imagen lo que había sucedido en ese fatídico momento; lugares que sus estructuras han desaparecido con el paso del tiempo, pero que en mis imágenes queda el recuerdo que todo aquello sucedió ahí, doy fe, soy testigo. Esta es la serie fotográfica:

 

Edificio Mónaco de propiedad del narcotraficante Pablo Escobar Gaviria. Lugar donde fue puesto el carro bomba a la 1:30 de la mañana del 13 de enero de 1988 por el cartel de Cali.

Avenida Regional de Medellín, asesinatos de sicarios y milicianos en diciembre de 1990.

Las calles y avenidas de la ciudad de Medellín eran militarizadas. Marzo de 1990.

A cinco cuadras del estadio Atanasio Girardot de Medellín, una hora después de terminado el partido entre Atlético Nacional y Junior, en este lugar el 4 de diciembre de 1992 estalló un carro bomba donde murieron 10 policías, 3 civiles, 17 heridos.

Plaza de toros de Medellín, a las 6 de la tarde después de la feria taurina el 16 de febrero de 1991, perdieron la vida 17 personas, 35 vehículos totalmente destruidos, 10 casetas desaparecidas por un atentado por carro bomba.

“Puente del Pandequeso”, sector de la autopista en Itagüí un carro bomba dejó 14 muertos al pasar un camión militar en el que viajaban 30 agentes el 11 de abril de 1990.

Un carro bomba con 100 kilos de dinamita fue activado cerca del hotel Intercontinental de Medellín dejando 12 personas muertas, más de 30 heridos y varios carros totalmente destruidos.

En la calle San Juan, frente al desaparecido almacén de la Casa del Niño y el Deportista, fue activada una bomba el 11 de abril de 1990, al paso de un comando del bloque de búsqueda.

En la zona nororiental de Medellín se forman las milicias populares, muchas de ellas bajo el apoyo de Pablo Escobar Gaviria para tener mejor protección en la ciudad.

Antigua cancha de fútbol de la fabrica Everfit, detrás de la estación de la policía Antioquia. Desde este lugar fue transportado en un helicóptero el 4 de febrero de 1987 el narcotraficante Carlos Ledher Rivas antes de su extradición a los Estados Unidos.

Rafael Barrientos hace 30 años trabaja en el cementerio Universal de la ciudad de Medellín, día tras día se enterraban personas de bajos recursos, muchos que participaban en estas cruel guerra, otros que caían abatidos en las diferentes masacres cometidas en las comunas y otros NN que nunca fueron identificados, se dice que allí se busca más de cinco mil cuerpos para tratar de darles una identidad. Él fue testigo.

Cementerio Universal, todavía se buscan restos de más de 6.000 personas que fueron enterradas allí y que nunca fueron identificadas de aquella época violenta del narcotráfico.

Luis Carlos Galán en la Catedral primada de Medellín. El líder político liberal fue asesinado en Soacha, Cundinamarca el 18 de agosto en 1989 a manos del cartel de Medellín.

Vallas por toda la ciudad en 1990 cuando se incrementó el secuestro de civiles, policías, militares, políticos, etc.