Recorrer las calles y barrios de Itagüí sin toparse con una montaña de basuras o escombros parece una misión imposible. La crisis sanitaria es evidente debido a la mala cultura ciudadana y a las fallas en la prestación del servicio de la empresa de aseo. Itagüí cuenta con 123 puntos críticos y produce casi ocho mil toneladas de residuos sólidos al mes que llegan al relleno sanitario La Pradera.

POR ALEJANDRO CALLE CARDONA | MARZO 18- 2019

Las basuras se apoderaron de las esquinas, mangas, aceras y cualquier rincón de los barrios de Itagüí. Los malos olores, el mal aspecto y las enfermedades ya son recurrentes, como consecuencia de la mala disposición de los residuos por parte de los hogares y el comercio.

Sin embargo, la falla en el modelo de prestación de servicio de aseo, en el que el municipio tiene una participación accionaria del 47%, es una de las causas. “Sabemos que Interaseo debe mejorar los horarios de prestación del servicio, que debe ser más eficiente para que la gente tenga una actitud responsable. Hoy tenemos tres frecuencias semanales de recolección, pero muchos ciudadanos no las respetan y siguen sacando sus basuras en los horarios que no son”, explicó el subsecretario de Medio Ambiente, Luis Arturo Guarín Cardona.

De acuerdo con datos del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Itagüí, la tarifa media de aseo en las zonas residenciales para 2018 llegaba casi a los 15mil pesos, de ahí que los ciudadanos continúen exigiendo más eficiencia y calidad en la prestación del servicio de aseo.

 

PRIMERAS MEDIDAS

Hace 5 meses la Administración Municipal modificó el plan de gestión integral de residuos sólidos, identificó 123 puntos críticos en todo el territorio y luego puso en marcha un plan piloto de contenedores públicos para que los ciudadanos dispusieran residuos ordinarios. “Reconocemos que estamos atrasados, pero ya tenemos una política para tratar la problemática”, añadió el funcionario.

En total fueron 150 contenedores instalados en el centro del municipio y los resultados fueron satisfactorios en la medida en que el parque principal y las zonas aledañas mejoraron su aspecto de limpieza. Pero la iniciativa se quedó corta muy pronto, los ciudadanos siguen llevando a los contenedores residuos especiales como colchones, maderas y todo lo que les sobra en sus hogares o sus negocios.

A la problemática de los itagüiseños se suma el hecho de que el municipio no cuente con Policía Ambiental para poder sancionar infracciones de este tipo. Además, este plan piloto no contempló la recolección de material reciclable sino únicamente residuos ordinarios.

Ante esto la Alcaldía de Itagüí llevará el programa de contenedores a todas las comunas del municipio y analizará la posibilidad de que estos recipientes funcionen con sistema subterráneo tal y como ya operan en varios parques de Medellín. Pero el obstáculo es el dinero para adelantar el proyecto.

¿ULTIMÁTUM A INTERESAEO?

El concejal Nelson Acevedo asegura que la empresa de aseo tiene un modelo de operación obsoleto. “La tarifa es basada en toneladas kilómetros recorridos y por eso no les interesa la separación en la fuente, los programas de reciclaje o las campañas con la comunidad  para ganar plata. Es tan grave lo que estamos viviendo que a pocas cuadras de la alcaldía y en el centro del municipio estamos viviendo una crisis de basuras sin que la administración tome medidas correctivas para solucionar el problema».

Dada la actual situación la Alcaldía de Itagüí evalúa todas las opciones para mejorar el servicio y le exigió a la empresa Interaseo que adopte medidas urgentes. De lo contrario, el Municipio contemplaría incluso vender su participación accionaria, lo que lo dejaría en libertad de buscar otro operador. “Sin embargo esta opción es compleja porque se tendría a una oferta pública y eso tiene sus tiempos e implicaciones”, explicó el secretario Muñoz.

Como el contrato con dicha empresa fue prolongado hasta 2037, el camino más viable es enderezar el rumbo. La Alcaldía de Itagüí denunció que la flota  de vehículos recolectores presenta constantemente problemas mecánicos y la flota de volquetas es insuficiente, por lo que le exigieron ampliarla para recolectar con mayor frecuencia los muebles y escombros.

“La empresa dice que tiene voluntad pero la voluntad a veces no se ve y aunque estamos exigiendo mejor servicio, no podemos tener un carro recolector de basuras esperando a que la gente saque sus residuos”, resaltó el funcionario.

 

PRIMERA EXPERIENCIA DE RECICLAJE

Itagüí contaba, hasta septiembre del año pasado, con 41 recicladores agremiados en la organización Asoasermi y la empresa Recuperar, sin embargo, no existían rutas formales de recolección selectiva. Lo más inaudito es que la anterior alcaldía invirtió más de 500 mil millones de pesos para la implementación del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIR), pero nada funcionó.

“Esa plata se perdió, no se cumplieron los objetivos, no tenemos plan de reciclaje con las familias y hoy parte de la crisis que vivimos es por cuento de ese manejo que se le dio”, denunció el concejal Nelson Acevedo. Aunque el Secretario Jurídico de la Alcaldía asegura que en parte, dicha aseveración no es cierta, sí reconoció que “la Controlaría Municipal encontró hallazgos y se adelanta un proceso por posible detrimento patrimonial”.

Los cierto es que la actual alcaldía tuvo que invertir nuevos recursos para actualizar el PGIR y se espera que en las próximas semanas inicien todas las campañas para la separación de residuos. Actualmente el municipio adelanta un plan piloto de reciclaje en Bariloche, San Francisco, Villa Lía, San Javier, Pilsen y vereda La María, para sensibilizar a la comunidad en el proceso de separación en la fuente del material reciclable y los residuos orgánicos aprovechables.

Con este plan piloto Itagüí ha dejado de llevar al relleno sanitario, hasta ahora, un poco más de tres toneladas de residuos sólidos. Así las cosas, optimizar el servicio de aseo, educar a sus ciudadanos, conservar limpio su territorio y reducir la cantidad de disposición final que está llevando al relleno, son tareas prioritarias que la actual Administración Municipal deberá cumplir en lo que queda del año.

Al menos eso es lo que esperan los itagüiseños que han tenido que convivir con los malos olores, el mal aspecto de sus barrios y las enfermedades derivadas de esta crisis de basuras.