Jorge Palacio Henao no se imaginaba que “separar basura” iba a ser el oficio que le cambiara la vida, pues cuando empezó hace 30 años y hasta hace muy pocos, no existía la cultura de reciclar: todos los desechos se consideraban basura y los recicladores eran vistos como habitantes de calle, como indigentes.

Pero la historia de Jorge y de otros 15 recicladores de La Estrella cambió para siempre y para bien  cuando hace cinco años se agremiaron en Corporesiderense, la única corporación que existe en el municipio para quienes se dedican a este oficio.

Con el apoyo de entidades como la Alcaldía de La Estrella, el Área Metropolitana, la escuela de Policía y fundaciones y empresas del sector privado, estos recicladores siderenses se capacitaron en temas de aprovechamiento y ahora son ellos quienes enseñan a la comunidad a separar sus desechos.

Además, consolidaron su centro de acopio en el que clasifican y aprovechan todo el material recolectado, establecieron rutas residenciales, industriales y comerciales por todo el Municipio y ahora están más protegidos con el acceso al sistema de Seguridad Social.

“Uno de los mayores beneficios es que desde diciembre pasado nuestros recicladores empezaron a recibir un recurso por valor de 147mil pesos, que les entrega la Superintendencia de servicios públicos domiciliarios, por cada tonelada de material reciclable que nos venden”, explicó la representante legal de la Corporación, Adriana Arias.

“Queremos que la gente nos vea diferente, porque esto es un trabajo y cada vez estamos más convencidos de que el reciclaje es el negocio del futuro”, asegura Jorge, quien ya adelanta con sus compañeros un proyecto de emprendimiento ambiental con abono orgánico que también sale de su reciclaje.