A sus  16 años, «Pelo De oro”, una yegua criolla colombiana, conoce de esfuerzo y de dolor. Las empinadas calles de Caldas han sido testigos mudos de sus extensas jornadas de trabajo, en las que a diario carga a cuestas cerca de  tres mil kilos; materiales para la construcción, escombros, trasteos y hasta personas heridas han ocupado la carreta que arrastra hace once años.

POR: DIEGO ALEXANDER GÓMEZ VÉLEZ

Después de una década ininterrumpida de labores ha llegado el momento de dejar atrás la vieja carretilla y sus pesadas cargas para disfrutar de su jubilación a una edad inimaginada para el sistema pensional colombiano.

Pero no solo «Pelo de oro» le dirá adiós al trabajo duro; Gitana, Capitán, Rayo y otros treinta caballos cambiarán las toneladas de peso por amplios potreros o cómodas fincas de recreo donde pasaran sus días al cuidado de nuevos amos que los adoptarán gracias al proyecto de sustitución de vehículos de tracción animal de la Alcaldía de Caldas  con el apoyo  del Área Metropolitana.

El programa busca  reemplazar las carretas haladas por equinos por motocicletas de carga o proyectos productivos para cada uno de los propietarios que desempeñan esta actividad económica, tal y como ha sucedido en municipios vecinos como Itagüí, Envigado y Sabaneta hace varios años ya.

Carlos Durán, alcalde de Caldas, considera que era una deuda histórica del municipio la erradicación de este sistema de transporte que afecta los derechos fundamentales de los animales. ¨En ocasiones vemos como estos caballos son maltratados o tienen trabajo en exceso y eso constituye un maltrato, nuestra intención es que se acabe de una vez por todas el uso del vehículo de tracción animal con efectos de carga¨, señaló el mandatario local.

Américo Bolívar de 57 años, propietario de “Pelo de oro” y carretillero desde sus 16 años, ha aceptado con nostalgia la idea de separarse de su fiel compañera con la que a diario lleva a su casa 30 mil pesos que son la base de la economía de su familia conformada por seis integrantes. Es de decir, gracias a esta yegua café y que va por las calles mostrando su flacura y costilla, don Américo, su esposa e hijos han podido tener el sustento en los quince años.

 

JUBILACIÓN DE EQUINOS

Cambiar los relinchos de “Pelo de oro” por el rugir de un motor,  la miel y el salvado por la gasolina y su sombrero por un casco lo llenan de nostalgia, pero saber que su yegua disfrutará de una merecida  jubilación le brinda la calma para afrontar su nuevo reto motorizado.

“Voy a extrañar mucho mi yegua, siempre la llamo con un silbido y viene de una, quiero que la cuiden bien como yo la cuido. Ahora espero aprender a manejar moto y que el trabajito siga para poder estar bien con mi familia”, dice entre lágrimas este hombre.

El programa de sustitución tendrá una inversión de 600 millones de pesos. Caldas y Barbosa son los últimos municipios del Valle de Aburrá donde aún se mantiene esta actividad económica. “Seguimos cuidando a los seres sintientes en toda la región y esto hace parte de uno de nuestros objetivos”, dijo Eugenio Prieto, director del Área Metropolitana.