Claves para detectar y frenar el abuso sexual de nuestros niños

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Las cifras son contundentes y alarmantes: cada día en promedio hay seis denuncias por abuso sexual infantil, y las niñas entre los 12 y 17 años son las principales víctimas. Sin embargo, las autoridades temen que las estadísticas reales sean tres veces mayores por la falta de denuncia.

Por eso la Alcaldía de Medellín y el programa Tejiendo Hogares que lidera el despacho de la Primera Dama iniciaron una campaña para evitar que los casos sigan incrementando y proteger a los niños de la ciudad.

“Los padres de familia tenemos que comenzar a entender las señales que los niños quieren comunicar, hoy los casos de abusos y maltratos vienen incrementándose y el 92 % de los abusadores están en el hogar y el principal victimario es el papá, los tíos o los abuelos, por eso el enemigo hoy está en la propia casa” puntualizó la primera dama de Medellín, Margarita María Gómez Marín.

Según las cifras oficiales, de los 1556 casos denunciados en la Fiscalía, 1348 corresponden a niñas y 208 a niños, de ellos 687 casos ocurrieron entre 12 a 17 años, 524 de 6 a 11 años y 345 entre 0 a 5 años.

Durante este año Tejiendo Hogares implementó la campaña “Escúchalos”, que tiene como objetivo educar y sensibilizar a la ciudadanía sobre la problemática del abuso sexual, sus formas, signos de alarma y rutas de atención. ¡El abuso sexual infantil habla de muchas formas y todos tenemos la responsabilidad de prevenirlo!

¿Qué es el abuso sexual infantil?

Es cualquier actividad sexual forzada entre un niño y alguien mayor. Estas actividades se dividen en comportamientos sexuales sin contacto físico y comportamientos sexuales con contacto físico.

Sin contacto físico son:

  • Comentarios sexuados en frente del menor.
  • Exhibición de genitales en frente del niño, a veces puede haber masturbación.
  • Espiar al niño mientras se baña o se cambia.
  • Exhibición de pornografía al niño o adolescente.
  • Inducir al niño o adolescente a que se desnude o masturbe frente al agresor.

Con contacto físico son:

  • Tocamiento de partes íntimas por arriba o debajo de la ropa.
  • Inducir al niño a que toque al agresor.
  • Sexo oral
  • Penetración

Factores de riesgo:

  • El 30% de los niños abusados sexualmente fueron víctimas de un familiar, el 60% de un conocido y solo el 10% no conocía a su atacante.
  • Menores que se encuentran al cuidado otra persona que no sean sus padres.
  • Necesidad de afecto y/o atención.
  • Nuevas parejas de los padres.
  • Baja autoestima.
  • Falta de comunicación en la familia.
  • Discapacidad física o intelectual.

Señales de alarma

  • Los niños pequeños escenifican con sus muñecos el abuso que han vivido.
  • Cualquier retroceso en el desarrollo sin motivo aparente.
  • Terrores nocturnos.
  • Fracaso escolar.
  • Problemas para relacionarse.
  • Hipersexualidad o/y autoerotismo.
  • Conocimientos sexuales inusuales para la edad.
  • Masturbación compulsiva.

Señales de alarma físicas:

  • Irritación en zona genital.
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Golpes, moretones o cualquier indicio de maltrato físico.
  • Dolores de cabeza o estómago frecuentes.

Señales emocionales:

  • Cambios de humor
  • Llanto
  • Enojo
  • Ansiedad
  • Falta de motivación

 

¿Cómo se puede prevenir el abuso sexual infantil?

Los padres deben fomentar la autoestima, la seguridad y los valores desde la infancia. Fomentar la comunicación, que nuestros hijos sepan en quién pueden confiar y que puede ayudarlos si se sienten amenazados.

Enseñar a identificar situaciones de peligro de acuerdo a su edad y a su situación personal.  Nunca obligarlos a dar beso o a tener contacto físico con otras personas.

Fomentar los límites y fomentar la empatía. Enseñar a que aprendan a decir “No me gusta” para que en una situación no sea de su agrado puedan decir “no quiero” o “no me gusta”.

 

¿Qué hacer ante la sospecha de abuso sexual?

Los abusadores pueden ser hombres y mujeres, de cualquier edad (otros menores también pueden ser agresores) y religión, por lo general, son una figura de respeto o autoridad para el menor.

Ante cualquier sospecha de abuso sexual a un menor, se deben tomar acciones con el fin de proteger en todo momento la integridad del niño.