“¡Me matan o los mato!”, esta fue la polémica frase pronunciada por la presidenta del Concejo de Caldas, Gloria Amparo Calle Ramírez, el pasado 1 de agosto durante una sesión en la que se trataban supuestas amenazas a ocho concejales de oposición. La declaración evidencia la compleja situación política que se vive en este municipio.

POR: DIEGO ALEXANDER GÓMEZ VÉLEZ

Y es que “Cielo Roto” como es conocido Caldas ha cambiado en el último año los tradicionales aguaceros por verdaderas tormentas de agravios, acusaciones y controversias que involucran al alcalde Carlos Durán, concejales, el gremio transportador y algunas organizaciones sociales.

La primera gota de controversia fue la demolición del palacio Municipal para darle paso a una nueva sede administrativa financiada por el Área Metropolitana, lo que levantó la voz de protesta de colectivos culturales del municipio que argumentan que dicha edificación conocida como la casa consistorial hacía parte del patrimonio arquitectónico y que la restauración era el camino indicado. Incluso hace una semana se realizó un sepelio simbólico al cumplirse el primer aniversario de la demolición.

Ante estas acusaciones el alcalde Durán afirmó que era una edificación deteriorada, que ponía en riesgo la integridad de los servidores y visitantes. “El fallo de los jueces muestra claramente que esta sede no era ningún patrimonio y por eso lo hicimos, además, para salvar vidas porque estaba que se derrumbaba” Afirmó el gobernante.

Las nubes grises anunciaban tempestad política cuando en julio pasado el Concejo Municipal le negó facultades plenas al alcalde para modificar el presupuesto bajo el argumento de desarrollar programas sociales. Esta decisión desató una polémica en redes sociales en donde se acusaba a unos y otros del atraso en varios temas.

Para el concejal del Partido de la U, Juan David Gómez, el plan de desarrollo tiene grandes falencias: “Siendo objetivos no se ha iniciado ninguna obra de magnitud considerable, se mencionan recursos gestionados, pero al llevar dos años y nueve meses ya se debería estar en etapa de ejecución”. En medio del debate los ocho concejales de la oposición denunciaron amenazas en su contra y acudieron ante la Fiscalía para instaurar la denuncia y solicitar protección.

A finales del mismo mes las ráfagas de viento que padecía el municipio trajeron consigo la autorización de 141 nuevos cupos para taxis, la administración local esgrimió como motivo fundamental para esta decisión un estudio de oferta y demanda contratado por la Secretaría de Tránsito del municipio, pero la reacción de la mancha amarilla de Caldas no se hizo esperar, refutando el estudio y considerando que ya habían suficientes vehículos.

Armaron una marcha a la que se sumaron comerciantes de la plaza de mercado, algunas empresas del sector de la construcción y organizaciones sociales. Para Mario Yepes, taxista de oficio, la decisión de la administración municipal afecta su economía familiar. “Aquí en Caldas la situación es preocupante porque se va a incrementar el número de carros en más de un 100% y aquí no fluyen las carreras porque no hay centros comerciales”, declaró el conductor.

Al día siguiente, el alcalde Carlos Durán denunció ante la Fiscalía una amenaza vía Facebook en la que advertían un atentado en su contra: “A partir de la fecha de este mensaje, es usted declarado objetivo militar por la traición que le hace a los taxistas que confiaron en usted”, dice el mensaje enviado desde un perfil de la red social.

En medio del convulsionado ambiente político, el pasado 10 de septiembre se conoció una encuesta realizada por el diario El Colombiano en la que el alcalde ocupa el último lugar en cuanto a favorabilidad entre los diez gobernantes del área metropolitana, pero para el mandatario esos resultados obedecen a posturas de la oposición que han logrado calar en la opinión popular.

“No contar con políticos tradicionales y de tiempos atrás, ha hecho que todos los políticos se junten para iniciar situaciones como las protestas”, afirmó el Alcalde, quien aseguró que avanzan proyectos de infraestructura como el nuevo hospital, la construcción de un mega colegio y la adecuación de nuevos espacios para la práctica deportiva.

Para Fredy Jiménez  presidente de la JAC del barrio La Planta, la gestión de Durán ha sido muy buena y reconoce los aportes a su comunidad. “Hemos recibido un gimnasio, mejoramiento de espacios y mantenimiento completo a la placa polideportiva de nuestro barrio, no entiendo las críticas”, aseguró el líder social.

Los sectores de oposición continúan en reuniones permanentes y no descartan nuevas manifestaciones. Mientras tanto, la comunidad espera que pase la tormenta y el sol vuelva a brillar aunque en el cielo amenazan nubes densas que podrían generar nuevas tormentas, sobre todo cuando se avecina la campaña electoral.