“My mojito in La Bodeguita, my daiquirí in El Floridita”… Esta frase se lee en un viejo cartel que cuelga sobre la barra de La Bodeguita del Medio, el rincón más bohemio de Cuba, ubicado en el 307 de la calle Empedrado de La Habana vieja.

POR CRISTINA MONSALVE

La frase está firmada por el nobel de literatura, y asiduo visitante de este lugar en los años 50, Enrnest Hemingway, quien la pronunció y quedó inmortalizada haciendo famoso a nivel mundial el caluroso y típico restaurante en el que se deleitaba con los famosos mojitos cubanos y se sumergía en interminables tertulias en las que desarmaba y volvía a armar el mundo.

Como él, por esta antigua bodega de dos pisos y estilo rústico pasaron Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Salvador Allende, Gabriel García Márquez y una infinidad de poetas, escritores, actores y políticos quienes, al ritmo del son cubano y degustando la comida criolla de la Isla, convirtieron La Bodeguita en un símbolo de la cultura habanera y un lugar de paso obligado.

Pero pese a su casi inigualable ambiente bohemio y a sus singulares paredes azul claro en las que no cabe una fotografía ni una firma más de quienes dejan su huella cuando la visitan, hay otra bodeguita que no tiene nada que envidiarle: La Bodeguita del Medio Obrero. 

Desde hace 19 años esta bodeguita se convirtió en una de las esquinas más concurridas del Parque Obrero en Itagüí. Sin proponérselo se volvió en la sede oficial de las tertulias políticas y allí, dicen algunos, se define el alcalde cada cuatro años. En este lugar también nació la pereza y un completo centro cultural que a través de la pintura, el cine, la música y un exquisito café de origen ha enamorado a cientos de habitantes del sur del Valle de Aburrá, que de lunes a domingo la visitan.

“Esta es diferente a la de Cuba, su nombre no es por una ubicación geográfica a la mitad de una calle, sino que hago una alusión a lo que significa este parque, un lugar donde se libran unas gestas de tipo ideológico obrero”, explica Juan Fernando Duque, el dueño de este lugar que le costó 600 mil pesos, un proyector y el pago de algunas deudas en las que no estaba al día su anterior propietario.

Los libros en vitrinas que se hacen visibles desde la entrada, en la barra y en una biblioteca al fondo del bar, las obras de arte que semana a semana se renuevan y su música que varía de acuerdo con el público, día y celebración, se mezclan creando un lugar acogedor y bohemio por el que también pasan jóvenes, adultos, despechados, soñadores, escritores, actores y políticos, quienes mientras beben un café de las montañas de Ebéjico o una cerveza, arreglan el mundo desde sus tertulias.

Más de 3 mil personas pasan diariamente por el Parque Obrero “y en semana muchas se quedan tomando tintico, leyendo, escuchando música clásica o social. El fin de semana es más la cerveza, música en vivo, rock, son cubano, tango…” dice Juan, quien tiene especial cariño por algunos de sus clientes fieles que llevan más de una década frecuentado este lugar.

Lucas es uno de ellos. Mientras se toma su cerveza la voz Gustavo Cerati suena de fondo, él recuerda que “desde hace 13 años este era el punto de encuentro para venir con los amigos de Sabaneta, estar en el cineclub y tomarnos algo. Ahora por compromisos laborales vengo menos, es decir, como cada quince días”, cuenta entre risas.

En la Bodeguita del Medio en La Habana emboba a cualquier visitante la forma hábil en que el bartender prepara 20 mojitos en un abrir y cerrar de ojos, atraen a los desprevenidos los típicos sonidos cubanos de las bandas en vivo y hacen quedar a los más curiosos las cientos de fotos que cuelgan en sus paredes de personajes famosos que durante más de cinco décadas la han visitado.

“Sin proponérselo se convirtió en la sede oficial de las tertulias políticas y allí, dicen algunos, se define el alcalde cada cuatro años”….Juan Fernando Duque, fundador de la Bodeguita del Medio.

En el Obrero han pasado famosos colombianos como Carlos Vives, el actor Robinson Díaz y la banda paisa que rinde homenaje a The Beatles. Aunque no tienen especialidad en cocteles, ofrecen variedad de cervezas, entretienen a sus visitantes con la posibilidad de leer desde un libro de farmacéutica hasta la historia de Simón Bolívar y los enamoran con los ritmos que le ponen el sabor a la noche cada fin de semana con artistas en concierto.

Además, La Bodeguita del Medio Obrero honra a la madre de todos los vicios, es la Corporación Mundial del día de la Pereza. Allí, cada año en agosto miles de Itagüiseños y curiosos de todas partes participan de toda una fiesta alrededor de este pecado capital.

“Es que tiene todo un sentido cultural. Artistas locales e internacionales traen sus pinturas para exponerlas, los jóvenes vienen al cineclub y tenemos una serie de programas. Además es un espacio perfecto para pasar una noche tranquila en fin de semana”, expresa Juan quien desde ya está planeando los próximos conciertos y la participación en el Festival Internacional de Poesía.

En la Bodeguita de Cuba entraban y salían pensadores y artistas, en la colombiana se han formado alcaldes, cantantes y poetas… La una es referente mundial por sus cocteles y por mostrar lo típico, el ron y los habanos, de un país de grandes brechas. La otra en sus casi dos décadas de historia es un símbolo de cultura que crece cada día en el sur del Valle de Aburrá para sus miles de visitantes nacionales e internacionales.

Dicen que quien va a Cuba adquiere el deber de conocer La Bodeguita del Medio. Pues para quienes vivan en Antioquia, y quienes la visiten, deberían tener como obligación pasar por la Bodeguita del Medio Obrero y disfrutar de una buena tertulia o de un merecido rato de pereza.