“Conóceme por mis habilidades, no por mis discapacidades”, es la frase que identifica a Santiago Arroyave Cañas en sus redes sociales y en su vida cotidiana, la cual está abierta para todo el que quiera conocerla, no solo por hacer parte del equipo Leones de Itagüí, de la Liga Águila colombiana, sino porque es toda una estrella en el mundo digital.

POR LINA CARDONA

Este joven que nació hace 18 años en Medellín es un ejemplo de perseverancia, entrega, humildad, amor por los sueños y positivismo, a pesar de haber nacido sin el brazo izquierdo y no tener formado del todo el derecho, por una enfermedad llamada focomelia (malformación en las extremidades).

“A mi mamá en el embarazo la operaron, le pusieron una anestesia y eso interrumpió el crecimiento de mis brazos”, dice con tranquilidad este amante del fútbol, que desde hace cuatro años entrena con las inferiores de Leones, equipo con el que de a poco cumple su sueño de ser futbolista profesional.

“Soy jugador de las divisiones menores, pero me suben al equipo profesional para entrenar. Así me van dando minutos para ir aplacándome a ellos, al juego. Entonces es una bonita oportunidad y espero algún día debutar en la Primera División con ellos”, comenta Santiago sobre su presente en un deporte muy competitivo, pero en el que está cerca de conseguir su objetivo y dar de qué hablar.

Y es que ‘Santi’, que se identifica con la forma de juego de James Rodríguez —de quien tiene una camiseta autografiada que recibió en la Teletón— y se entretiene viendo el maravilloso y mágico fútbol de Lionel Messi en el Barcelona, su equipo preferido, tiene muy claras sus habilidades, así como sus desventajas, en uno de los deportes más seguidos del mundo.

“Soy volante 10, también puedo jugar de extremo. Soy un jugador que tiene un muy buen pase y muy buena técnica. No soy tanto de chocar, porque tengo un poco de desventaja, pero cuando hay que chocar lo hago. Además, no gambeteo mucho por si hay un choque, porque es una desventaja”, explica mientras sonríe, porque siempre sonríe y agradece por lo que vive.

“Me caracterizo mucho por mi personalidad, por mis ganas de salir adelante y también porque soy un apersona muy cariñosa, amable, respetuosa —que es lo que más vale— así como humilde”, dice con toda tranquilidad Santiago, que además tiene muy clara su forma de vivir: “Siempre le veo el lado bueno a la vida, porque es solo una y vamos para el mismo cajón, entonces es bueno sonreír porque no sabemos si el día de mañana estaremos”.

El rey de la alegría

Santiago se inclinó desde los 6 años por el fútbol, a pesar de comenzar nadando, y hoy en día combina la emoción de la pelota con la alegría y la interacción de las redes sociales, debido a que es todo un éxito en Instagram y YouTube. Es decir, Santi no solo es experto en la cancha, sino en el mundo digital, en el que hace más de un año por una lesión decidió invertir su tiempo en hacer videos muy graciosos y en dar mensajes de motivación a sus seguidores, que en estos momentos pasan los 88.600 en Instagram, nada mal.

“Yo hago videos de motivación, pero, para variar y no quedarme en lo mismo, me gusta subir también contenido de humor, pero yo el fútbol no lo cambiaría por nada en el mundo”, dice entre risas este joven, que también aprovecha la gracia de su madre -Olga Cañas- para hacer reír a sus seguidores con bailes, chistes y muchas bromas.

Este futbolista soñador y motivador es un ejemplo gracias a su perseverancia y alegría para ver la vida, esa misma que de a poco se ha tatuado en la piel, porque sabe que así cada persona en cualquier momento y lugar lo acompaña en cada paso que da para llegar a su máximo objetivo: debutar en la profesional.

“Tengo muchos tatuajes; en la mano me hice un reloj que es la hora en la que nací. También un tribal maorí que significa familia, así como la corona de espinas de Jesús que indica sacrificio, también tengo otro que dice ‘solo el que confía en sí mismo será capaz de lograr su más grande sueño’. Un balón de fútbol que es mi pasión, los nombres de mi papá tatuados en la espalda…”, comenta Santiago.

Ahora es un gran ejemplo de vida, gracias a que nunca ha visto limitaciones para cumplir sus metas, sino que antes busca oportunidades para tener cada día nuevas ilusiones.

“La vida me ha dado muchas alegrías, así como el fútbol. Estoy muy agradecido por lo que soy: humilde, cariñoso, buena persona… y como siempre digo ‘a las personas buenas siempre les pasan cosas buenas’, entonces estoy haciendo las cosas de la mejor manera, para ver en un futuro reflejado lo que quiero”, confiesa este joven que a su corta edad es ya toda una estrella.