Sus múltiples senderos ecológicos, la excelente vista que se disfruta desde su cima y la tranquilidad que brinda el bosque y las aves que allí habitan, hacen de este lugar todo un paraíso en medio de la gran urbe que se teje al sur del Valle de Aburrá.

197 hectáreas de bosque conforman La Romera y su territorio integra a los municipios de Caldas, Sabaneta y Envigado. Su gran vegetación hace el ambiente más húmedo, llamativo para las decenas de caminantes quienes recorren su calle y caminos empedrados para disfrutar de la fauna y flora que allí se encuentra.

“Sí algún día me echan de mi casa, me vengo a vivir a La Romera”, así lo confiesa Santiago, un joven habitante del barrio Entreamigos del mismo municipio, y quien practica el downhill -descenso en bicicleta- desde hace cinco años en compañía de dos amigos.

Ardillas, guaguas, gurres, cusumbos, guacharacas y tucanes, y algunas especies de aves, habitan junto a las quebradas Buenavista y La Doctora, a la que se le atribuyen poderes curativos –de allí su nombre-, especialmente para curar la esterilidad. Según un viejo campesino, las familias de la zona están conformadas por largas listas de niños y niñas; “yo conozco muchas mujeres que se venían a bañar y a los meses concebían niños”.

Proteger el tesoro

Pero este oasis del sur del Valle de Aburrá afronta serias amenazas, cazadores, turistas indisciplinados y deportistas extremos como motociclistas que alteran el ecosistema y pone en riesgo a las especies de fauna y flora que habitan en este pulmón de dos mil metros de altura.

Ante esto la Alcaldía de Sabaneta adquirió recientemente 39 hectáreas de la hacienda Bellavista que se sumarán a la reserva pública y se espera que en los próximos meses se sumen más. Pero además firmó un convenio por 160 millones de pesos con Corantioquia para la estructuración y análisis del Sistema Local de Áreas Protegidas, Silap.

Según Carlos Andrés Naranjo, subdirector de Regionalización de Corantioquia, en seis meses se tendrán los resultados para determinar qué áreas deben ser incluidas en el sistema, a quién pertenecen, qué especies habitan y qué estrategias se deben implementar para garantizar su protección.

“Esta reserva es muy rica en nacimientos de agua, pero también de fauna silvestre de y aves migratorias que hacen tránsito por allí rumbo a sus destinos.  Cuando terminemos el estudio sabremos en qué lugares debemos hacer cerramientos para proteger dichas fuentes de agua del ganado y también los corredores de felinos y otras especies, pero también los lugares para adelantar siembra de árboles”, explicó el funcionario.

De declararse como área protegida, La Romera se sumaría al Silap de El Trianón en Envigado y Alto de San Miguel de Caldas, dos de las reservas más grandes del área metropolitana y que permitirán la protección de las especies y de importantes pulmones para limpiar el aire de la región.

Ahora todo está en manos del Concejo de Sabaneta para declarar o no La Romera como área protegida, mientras que los habitantes del municipio, en su mayoría, esperan que aquel rumor de cable teleférico haya quedado en pasado para evitar una presencia masiva de turistas que pongan en riesgo este paraíso natural del sur del Valle de Aburrá.

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