Teatro popular de San Antonio de Prado ya cobra vida

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Tras casi 40 años de la desaparición de su único teatro, San Antonio de Prado ya cuenta con un espacio para el desarrollo de actividades culturales. El nuevo teatro popular y comunitario José Horacio Betancur fue inaugurado el pasado 23 de julio, al superar más de diez años de procesos y dificultades para su construcción y dotación.

Juan Manuel, Kevin y Sebastián fueron los tres primeros invitados en ingresar al escenario y estrenar las sillas de colores que le dan vida a este recinto, donde la comunidad y artistas esperan que la cultura del corregimiento tome un nuevo aire. Los tres pequeños, que no superan los diez años, llegaron desde la vereda El Vergel para saber si allí podrían disfrutar de uno de sus mayores pasatiempos: el cine.

“Es muy grande, cómodo y bonito, y aquí podremos venir a música, actos cívicos, teatro y cine porque en San Antonio de Prado no hay cines y nos toca ir muy lejos o ver películas en la casa”, expresó Sebastián Gallego. Al otro extremo de la sala, también sentado junto a dos amigos, pero de edad más avanzada, se encontraba Pacho Betancur, quien con la misma alegría de los más pequeños se dejaba asombrar por el nuevo teatro.

Don Pacho, escritor, líder cultural y de 58 años de edad, relata que finalizando la década de 1970 vio cómo el Teatro Cordillera era demolido por la curia del corregimiento, dueño del espacio, para darle paso a locales comerciales “porque era más rentable y el teatro ya no le servía de nada. El arte y la religión no van de la mano porque en muchas ocasiones las expresiones artísticas son consideradas como subversivas por la Iglesia. Fue un momento muy doloroso para todos”.

Tuvieron que pasar casi cuatro décadas para que el corregimiento contara nuevamente con un teatro, sin embargo el proceso no fue fácil. El proyecto inició con la construcción  e inauguración en diciembre de 2011 del Parque Biblioteca que le rinde homenaje al reconocido escultor José Horacio Betancur, hijo de San Antonio de Prado.

 

Pese a la apuesta por la cultura de los exalcaldes Sergio Fajardo y Alonso Salazar, líderes lamentaron que este último dejara a un lado el teatro, del que solo quedaba una gran caja negra vistosa para los transeúntes, pero que en su interior se encontraba vacía, coca. Ante esto, la comunidad se tomó en septiembre del 2015 el recinto y con diferentes actividades culturales presionaran para que el alcalde de entonces, Aníbal Gaviria, priorizara la dotación del espacio cultural.

Hoy el Teatro Popular y Comunitario de San Antonio de Prado cuenta con capacidad para 300 personas, sistemas de iluminación, camerinos, tramoyas, sistema integrado de sonido, silletería, telones, bambalinas, proyectores, conchas acústicas, consolas y micrófonos; especificaciones técnicas necesarias para el desarrollo de cualquier actividad cultural. El teatro José Horacio Betancur fue entregado en conjunto con los teatros del corregimiento San Cristóbal y el barrio Doce de Octubre, los cuales tuvieron una inversión de 1.316 millones de pesos.

“Con estos nuevos teatros, estamos avanzando en el cierre de las brechas para muchos artistas y gestores que van a tener la posibilidad de desarrollar mejores montajes, mejores producciones y que aumenten el nivel de los espectáculos. Pero además, será un nuevo espacio para que la comunidad, especialmente los niños, tengan más opciones para divertirse y aprender”, expresó Santiago Silva, subsecretario de Ciudadanía Cultural de Medellín.

Precisamente, fueron las Locuras de Quijote, las que dieron inicio a esta nueva etapa del teatro popular. La Corporación Artística Hérmetus fue la encargada de abrirle el telón a las escuelas de Música de El Limonar y San Antonio de Prado, y así lograr así que Juan Manuel, Kevin, Sebastián y don Pacho, pudieran cumplir su sueño: tener un teatro en su corregimiento.